
Frente al Betis y en horario nocturno, José Mourinho se convertirá en un entrenador centenario en la historia contemporánea del Real Madrid. El técnico portugués disputará, desde el banquillo, su encuentro número cien con el conjunto madridista. A falta de conocer si habrá sonrisas o lamentos en la celebración, Mourinho ya cuenta con un récord: ser el primer entrenador con el promedio más alto de victorias durante este tiempo. Supera a un mítico del Real Madrid como Miguel Muñoz y a otro mítico, aunque más actual, como Guardiola en el Barcelona.
Durante este extenso recorrido al centenario, José Mourinho ha sumado 76 triunfos, 13 empates y sólo 10 derrotas durante su participación en 63 encuentros de Liga, 15 de Copa del Rey, 19 de Champions League y 2 de Supercopa de España. El balance de goles a favor y en contra es abrumador: 271 contra 79. Unos datos incuestionables sobre su capacidad para encomendar a un equipo hacia el éxito, aunque, sin embargo, en este aspecto, las estadísticas no están a su favor: durante todo este tiempo, sólo ha ganado un título, una Copa del Rey; en Valencia, frente al Barcelona, con tanto de Cristiano Ronaldo y después de 18 temporadas de sequía del club blanco en este torneo.
Un déficit que tratará de corregir desde el encuentro contra el Betis. Sumar los tres puntos en Sevilla reforzaría su candidatura sólida hacia el campeonato de Liga, el cual sería arrebatado al Barcelona, campeón de las últimas tres ediciones. Aquí, en el banquillo azulgrana, está Guardiola, cuyos números reflejan un 70 por ciento de triunfos en sus primeros 99 encuentros, como obtuvo hace décadas un histórico como Miguel Múñoz. Pues José Mourinho pulveriza estos registros, alcanzando un 76,7 por ciento.
Aparte de estos números Mourinho dejará en herencia, cuando se marche del Real Madrid, una interesante ristra de declaraciones jugosas, de críticas al estamento arbitral, de fotos comprometidas (parking del Camp Nou esperando al árbitro), sus manías contra determinados futbolistas o directivos (Pedro León y Valdano, por ejemplo), entre otros; aunque también habrá detalles para el recuerdo, como cuando pagó la ficha de unos compañeros del equipo de fútbol de uno de sus hijos, para que así éstos pudieran jugar al fútbol.
Fuente: LaInformación


