
Tras la aplastante derrota sufrida en el Camp Nou, el entrenador del Real Madrid, Jose Mourinho, dio la cara ante la prensa española, y rechazó la idea de que él y su equipo se sintieran humillados. “Es la mayor derrota de mi carrera, pero no ha sido una humillación”
La imagen del portugués sentado en el banquillo durante gran parte del segundo tiempo fue una de las postales del partido, pues se notaba la impotencia del estratega para poder cambiar el rumbo del juego.
Pero lejos de mostrarse abatido, el entrenador ya piensa en lo que viene y es optimista, manifestando que tan solo está a dos puntos del liderato “Hoy ya no tenemos nada más que hacer. Mañana tenemos mucho trabajo, y esperar el próximo partido. Esto es un campeonato y sólo estamos a dos puntos del líder. Esta es una derrota fácil de digerir“, afirmó.
“No tuvimos la posibilidad de ganar. Es un partido fácil de comentar. Un equipo jugó al máximo de su potencia y otro jugó mal“, señaló el técnico, que además insistió en que la pelea por el campeonato será entre ambos conjuntos, separados por pocos puntos de aquí al final.


