
La carrera de todo deportista de alta competencia es relativamente corta, además hay que sortear gran variedad de acontecimientos físicos, sociales y anímicos que la pueden hacer aún mucho más corta.
Los futbolistas de elite por ejemplo deben cumplir extenuantes jornadas de trabajo, y asumir compromisos oficiales que demandan un gran gasto físico y mental, claro que todo esto es muy bien recompensado por los buenos sueldos que ganan.
Por eso deben aprovechar estos momentos al máximo y estar preparados para cualquier contratiempo, como el que le ha sucedido al ahora ex futbolista argentino Luciano Galletti, quien a sus 30 años tuvo que decir adiós a su carrera de futbolista por un problema renal.
Según sus propia palabras “En enero apareció el inconveniente en el riñón. Por suerte, he conseguido recuperarme, pero volver a jugar hubiera sido demasiado arriesgado. Quiero tomarme un tiempo de descanso en la Argentina y disfrutar de mi familia. Todavía tengo que pensar en mi futuro, pero me gustaría seguir vinculado al mundo del fútbol“.
Su carrera como profesional comenzó en 1996 en Estudiantes de la Plata, de ahí pasó al Napoli, Zaragoza, Atlético de Madrid y Olympiakos, club con el que tenia vinculación hasta el año 2013.


