
A los aficionados del Sevilla no les gustó nada la última cacicada de Roures la jornada del clásico. El “dueño” del fútbol televisado, decidió retrasar media hora el partido entre Sevilla y Levante para que los aficionados pudieran degustar las ruedas de prensa de Guardiola y de Karanka, sin tener en cuenta que eso haría que el partido entre hispalenses y granotas terminase pasada la medianoche.
Los seguidores sevillistas, cuyo salero siempre se deja ver, tuvieron una muy original manera de protestar, que fue detener el partido mediante el lanzamiento masivo de pelotas de tenis. El árbitro se vio obligado a parar el duelo y hubo que recoger las pelotas una a una. Con ese gesto los sevillistas mostraban su malestar por el hecho de haber sido ninguneados por Roures, que dispuso todo no sólo en función del horario del clásico sino también de su post-partido.
Pues bién, la protesta ha salido cara a la entidad hispalense, y es que la Comisión Antiviolencia ha decidido multar al club de Nervión con 3.500 euros por permitir que las pelotas fueran introducidas en el estadio y por su posterior lanzamiento.
De nuevo la justicia deportiva se ceba con los más débiles (no hay multas nunca para Real Madrid o Barcelona) y llama la atención que Antiviolencia entre de oficio en lo que no fue más que una simpática manera de mostrar el desacuerdo por el horario del partido. Sea como sea el Sevilla deberá hacer frente a la sanción, que pese a no ser muy elevada para las cantidades que maneja un club de primera división, duele por lo simbólico de la misma.
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Foto – Marca.com


