
El Real Madrid cerró anoche su última oportunidad de hacerse con un título esta temporada en un encuentro marcado por la escandalosa actitud de su técnico, José Mourinho, que con su lamentable actuación terminó de pisotear la imagen de un club como el Real Madrid, considerado por no pocos como un club que se ha caracterizado históricamente como un club señorial. Resulta incomprensible que tras lo ocurrido en la Final de Copa del Rey, Mourinho siga siendo a día de hoy entrenador del Real Madrid.
Tras una temporada caracterizada por los continuos desplantes, incidentes y provocaciones del técnico portugués, el bochornoso espectáculo que ofreció ayer Mourinho puede ser la gota que colme el vaso. Un club como el Real Madrid no se puede permitir tener a un entrenador como el de Sétubal, perdiendo una y otra vez los papeles y demostrando una preocupante falta de educación de la que fue víctima hasta el mismísimo Jefe de Estado español y que debería ser motivo de vergüenza para cualquier madridista que se precie.



