
Se acerca el torneo de selecciones más importante de Europa, y tanto Ucrania como Polonia, sedes del evento, cuentan con realidades distintas a la hora de comparar sus obras de infraestructura y de servicios.
A Ucrania le causó un gran efecto el regaño por parte de Michel Platini, (Presidente de la UEFA) meses atrás cuando amenazó con retirarle la organización del torneo debido los atrasos que presentaban las obras en Kiev, la capital. Gracias a ello las autoridades ucranianas avanzaron notablemente en los trabajos, y al día de hoy cuenta con un mayor avance que Polonia.
Una de las obras más destacadas en Ucrania, ha sido la adquisición de varios trenes de alta velocidad en Corea del Sur para hacer frente a la afluencia de aficionados, en particular procedentes de Inglaterra y Francia, de los que se esperan más de 40.000 personas.
Recordemos que la apertura del torneo será el 8 de junio en el estadio Nacional de Varsovia con el partido entre Polonia y Grecia. La final se disputará en el Olímpico de Kiev el 1 de julio.
Este estadio, con capacidad para 60.000 espectadores, fue construido en 1923 y reabierto en octubre del pasado año tras una remodelación cuyo coste ascendió a más 370 millones de euros.


