Este miércoles se ha disputado el partido de ida de la gran final de la Copa Libertadores 2011 entre Peñarol de Uruguay y Santos de Brasil, el cual terminó igualado sin goles dejando la serie abierta para el juego de vuelta que se jugará en la ciudad de Sao Paulo el próximo miércoles 22 de junio.
El mítico Estadio Centenario de Montevideo, rememoró aquellas épocas de gloria del equipo carbonero décadas atrás; los más de 60.000 asistentes ofrecieron a todo el mundo un impresionante espectáculo multicolor a la salida de los equipos, que seguramente no solo conmovió a los hinchas uruguayos, también a todos aquellos que disfrutamos de estos maravillosos acontecimientos que brinda el futbol, especialmente en Sudamérica.
Como toda final, se trató de partido intenso y muy luchado, donde los equipos se preocuparon más por anular de los jugadores del equipo contrario, que por generar volumen de juego. Peñarol sorprendió al plantear un esquema bastante contenido, contrario a los que se pensaba en la previa, donde se esperaba un local mucho más arrollador.
Entre tanto, Santos supo contener los tibios embates de los uruguayos en ciertos pasajes del juego, y además se destacó por tener mayor control del esférico y crear mayores oportunidades de abrir el marcador.
Al final un 0-0 que deja la llave abierta, donde nada está escrito y todo es posible.


