
El francés Karim Benzemá se convirtió este domingo en el salvador del Real Madrid al marcar el único gol en la victoria ante el Mallorca y así evitar que Barcelona continuara alejándose en lo más alto de la tabla de posiciones.
En el Santiago Bernabeu, Real Madrid tenía un partido nada sencillo, además con la responsabilidad encima tras la fácil victoria que había conseguido en Barcelona 3-0 ante Racing de Santander, por ello, era prácticamente imposible ceder algún punto.
Michael Laudrup, entrenador del Mallorca, supo suplir la ausencia de algunos de sus principales jugadores, y cerrar a su equipo para evitar el margen de maniobra a los locales, que además de tener que superar el orden táctico de su rival, debían vencer su propia falta de ingenio y creatividad para tratar de llegar al campo rival.
Ni Kaká, que solo jugó 45 minutos, ni Ozil (que jugó los otros 45), ni Cristiano Ronaldo, ni Di María, los hombre llamados a aportar lo mejor en el ataque, aparecieron con fuerza en el trámite del juego, y por ello, el buen futbol nunca estuvo presente en el templo merengue.
El único gol llegó al minuto 61, cuando Benzemá recogió un pase de Granero en la frontal y soltó a la red un disparo ajustado.
Este resultado le permite al Real seguir cuatro puntos del Barcelona.


