
Gran preocupación despertó ayer la lesión de Lionel Messi en los últimos segundos del encuentro en que Barcelona derrotó al Atlético de Madrid 2-1, en el que el jugador vio gravemente afectado su tobillo derecho después de una violenta entrada el defensa checo del Atlético Tomas Ujfalusi, quien dicho sea de paso, se ha disculpado pro lo sucedido asegurando que no fue su intención lesionar al jugador azulgrana.
Por fortuna se ha confirmado que no se trata de ninguna fractura ósea, sino de un esguince de ligamentos que le impedirá jugar inicialmente por dos semanas alejándolo de los partidos ante Sporting de Gijón y el Athletic de Bilbao por la liga española y ante Rubin Kazan por la Champions League el próximo 29 de septiembre.
Su regreso podría ser en el juego donde el Barça jugará en casa ante el Mallorca el primer fin de semana de octubre, antes de que se interrumpa nuevamente el campeonato a causa de los compromisos de las selecciones nacionales.