
El holandés Guus Hiddink empezó con pie derecho su incursión en la champions frente a la Juventud y encarriló hacia los cuartos de final al Chelsea, un equipo que estrena “era” y que se impuso con un gol del marfileño Didier Drogba por 1-0 a una Juventus que fue de menos a más y al que no pudo rescatar Alessandro Del Piero.
El seleccionador de Rusia da pasos en firme en el camino hacia la confianza del implacable ruso Roman Abramovich. Su primera victoria en Europa con una formación a la que aún no conoce a fondo fue, sin duda, un buen augurio ante esta nueva etapa.
Un arranque con victoria que amargó, de paso, el regreso del italiano Claudio Ranieri a Stamford Bridge -dirigió al Chelsea hasta 2004-, el estadio donde se le conocía como Tinkerman y donde esta vez, por cierto, lo recibieron con gran respeto los aficionados ingleses.
Este partido de ida de los octavos de final de la Champions League se disputó en el estadio Stamford Bridge, en Londres. Ahora, la Vecchia Signora espera revetir la serie en el Olímpico de Turín, pero sabe que no será una tarea sencilla.