
El presidente del Barça, Joan Laporta, hoy tendrá que recibir probablemente una pañolada. Y esto se debe, a parte de por las dos temporadas malísimas del Barça, también por la futura destitución de Rijkaard y fichaje de Pep Guardiola como entrenador del primer equipo.
El tema es que los aficionados ya están cansados de que el presidente Laporta no se dedique a lo que le corresponde y siga tomando ese tipo de decisiones, y es que por vía SMS se han convocado los aficionados para dedicarle a Laporta una pitada para que dimita. Uno de los mensajes dice que por orgullo y profesionalidad tenga el valor de dimitir.
Si después de esto, Laporta no accede a la dimisión, habrá demostrado que a pesar de usar su cargo para otras cosas que no tienen que ver con el fútbol también podría llegar a parecer soberbio.