
Es más que curioso la cantidad de jugadores que se rumorean para el Real Madrid semana sí, semana también. Y el número y la popularidad aumenta si te enfrentas contra el Real Madrid esa misma semana, como ocurre con Diego y el Werder Bremen. Una cosa es innegable; tanto Schuster como Diego quieren que sus destinos se unan, pero de ahí al fichaje aún queda bastante.
Diego podría ser un jugador importantísimo para el Real Madrid si sigue demostrando el fútbol que le vimos contra el Real Madrid y el que ofrece en Alemania en cada jornada, pero lo más atractivo de su fichaje es que supondría el reencuentro con su mejor amigo, tanto dentro como fuera del campo, Robinho.
La pareja que formarían ambos brasileños, estando en forma, probablemente sería letal como ya demostraron en el Santos, pero… ¿y Kaká? ¿Y Cesc? Los madridistas no olvidan las promesas electorales y si el fichaje de Sneijder ya complicó un poco la llegada de ambos, el de Diego lo haría aún más porque se trata de un jugador bastante parecido a ambos.
Vale, no está mal Diego, pero yo apostaría antes que por él por Cesc, es producto nacional y no descartaría que Blatter en un futuro próximo cumpliese su amenaza de reducir el cupo de extranjeros; cupo que a día de hoy el Real Madrid sobrepasa ampliamente puesto que únicamente cuenta con cuatro españoles fijos en el once titular: Iker Casillas, Sergio Ramos, Raúl y Guti.



