
Si ya nos alarmamos con lo sucedido en el Togo – Mali y decíamos que eso no sucedía en Europa, lo cual aún sigue siendo totalmente cierto porque que los aficionados invadan un campo y arrinconen a una selección no ha pasado aún, afortunadamente, lo cierto es que lo vivido ayer en Italia casi que supera la situación.
En una revuelta, un policía mató a un aficionado del Lazio de manera totalmente accidental lo que propició una sucesión de trifulcas que se materializaron en atentados contra sedes oficiales de organismos del deporte e incluso, cancelaciones de partidos.
Verdaderamente lamentable lo vivido ayer en Italia, colocando al fútbol como un deporte de alto riesgo cuando debería ser todo lo contrario. Afortunadamente, en España la situación está mucho más calmada y en el resto de países europeos, por lo general, también. ¿La respuesta por parte del Calcio? Suspender la próxima jornada de la Serie B y de la Serie C, pero no de la Serie A… cómo se nota que manda el dinero.


