
Ya ha estallado el vestuario del Barcelona y ni siquiera ha comenzado la temporada. Y esto es sólo el principio, aún queda mucho. Los jugadores que hasta el año pasado eran indiscutibles empiezan a revelarse porque no aceptan la suplencia, lo cual es bastante curioso porque Rikjaard es de los que sí que hace rotaciones, en mayor o menor medida.
Ya empiezan a haber puñaladas dentro del vestuario, de jugadores que precisamente no tienen garantizada la titularidad ni mucho menos, como Iniesta, y es que, ¿si todos fuesen titulares quien sería suplente? Los jugadores no admiten que ser suplente es un rol también igual de importante, y que más tarde o más temprano, tendrás tu oportunidad.
Deco no soporta eso y ya mira a otros objetivos, como el Inter de Milan, que se ha interesado por él y seguramente acabe fichándole, salvo que Rikjaard lo remedie. Ojalá el problema de otros equipos fuese que tuviesen tantos jugadores de calidad que éstos se revelasen.



