Zidane y el resurgir blanco

Zinedine Zidane

El Real Madrid alcanza un nuevo éxito en Japón. Los blancos han conquistado su tercer título con el que han cerrado un 2016 para enmarcar. Un 2016 en el que han sido dominadores de Europa y, recientemente, del Mundo. Mucha culpa de ello la tiene un hombre: Zinedine Zidane.

La llegada de Zidane al banquillo del Santiago Bernabéu nos dejaba una sensación de apuesta arriesgada, de solución circunstancial y, más bien, pasajera. Glorioso pasado como jugador, pero corta experiencia como técnico. Esto, sumado a la inestabilidad e innumerables problemas que había traído consigo la figura de Rafa Benítez y su posterior salida, hacían presagiar que, quizás, el francés no estaría a la altura. Pero todo el mundo merece una oportunidad, y Florentino quería hacer de Zidane su particular Guardiola.

Estreno y carta de presentación más que envidiable, dos partidos y dos victorias con goleada (5-0 ante el Deportivo de La Coruña y 5-1 frente al Sporting de Gijón). Aun así, esto no era, ni mucho menos, suficiente para “alzar las campanas al vuelo”. Lógicamente, había que seguir demostrando, rubricar las buenas sensaciones y, sobre todo, competir. No obstante, a los grandes clubes lo de competir…se le presupone, lo llevan consigo, a ellos se les exige ganar. Y al Madrid de Zidane, no iba ser menos.

Ahora, doce meses después, echamos la vista atrás y llega el momento de valorar la labor del galo como entrenador. Y el balance no deja lugar a dudas: 44 partidos disputados, de los cuales ha ganado 33 de ellos, ha cosechado 9 empates y, ¡ojo!, solo ha perdido en 2 ocasiones. Todo ello acompañado de un total de 125 goles a favor y solo 39 en contra, lo que se traduce en una diferencia positiva de +86 tantos. Aunque, lo que es más importante, es que los trofeos también han caído dentro del saco. Zidane ha conquistado la undécima Copa de Europa en la historia del cuadro madridista, además de la Súpercopa de Europa y el Mundial de clubes. Hablamos de un hecho sin precedentes, el técnico que guarda en su haber más trofeos que derrotas.

En un deporte como el fútbol, la subjetividad suele ganarle siempre la partida a lo objetivo. No obstante, los números están ahí. Cada cual guardará una opinión diferente sobre el Zidane entrenador, lo que no podemos negar es que su método funciona y ha servido de acicate para devolver la ambición y las ganas a un conjunto de jugadores que no parecían ni la sombra de sí mismos.

 

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Carlos Garrido

Enamorado de una vida que enriquezco a base de fútbol y endulzo con fútbol sala. Interpretando el deporte a través de un teclado, contando... Ver perfil ›

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