
Tras la derrota 1-2 del Arsenal ante el Manchester United en la última jornada de la Premier League 2011-2012, los medios briánicos especularon sobre un posible conflicto entre el holandés Robin Van Persie y su entrenador Arsène Wenger, pero este martes la estrella de los gunners ha dejado claro que no existe ningún tipo de inconveniente.
Todo surgió porque en el encuentro, cuando quedaban 16 minutos para la conclusión del choque, las cámaras de televisión captaron cómo Van Persie se lamentaba en el terreno de juego cuando el joven delantero Alex Oxlade-Chamberlain era sustituido.
Esto fue interpretado por los medios del Reino Unido como signo de desaprobación hacia la decisión de su entrenador, pero Van Persie descartó cualquier tipo de inconveniente con el entrenador francés.
“No hay ningún problema, ningún conflicto ni ninguna controversia”. Van Persie ha señalado en las últimas semanas que se siente a gusto en el club londinense, pero ha rechazado hablar de su renovación hasta el final de la temporada.
Los Gunners afrontan un año difícil debido a la marcha de dos de los pilares del equipo, el español Cesc Fábregas y el francés Samir Nasri, y llegaron a rozar los puestos de descenso en las primeras semanas de la liga.


