
Real Betis, con la caída 5-0 la semana anterior ante Barcelona en el partido de ida de la cuartos de final de la Copa Rey, sentenció su eliminación del torneo, pero no se fue con las manos vacías, ya que tuvo el privilegio de quitarle un invicto de 28 partidos al Barça al vencerle en su estadio 3-1 en el partido de vuelta, lo que se convirtió en un buen premio de consolación para el equipo de la segunda división española.
En un primer tiempo soñado, Betis ha demostrado que el Barcelona no es infalible, además certificó sus credenciales como líder de la segunda división y los merecimientos para volver a la máxima categoría la próxima temporada.
La diferencia comenzó a establecerle en los primeros 10 minutos de juego, con dos goles de su artillero Jorge Molina (a los 2 y 7 minutos). A partir del primer cuarto de hora, Barcelona comenzó a sacudirse y a dominar el juego, pero con poca claridad para anotar.
Hasta que llegó el de siempre, Messi, quien a los 38 minutos de juego marcaba el descuento y la alternativa de encarrilar el partido, pero en el tiempo de prolongación del primer tiempo, Arzú sentenció el 3-1 sorpresivo.
Para el segundo tiempo, el barça salió más concentrado, e incluso pudo descontar nuevamente a través de un cobro penal, pero Messi, como pocas veces sucede, lo desperdició.
Al final una merecida victoria para los locales que hace menos difícil su eliminación de la Copa, mientras que Barcelona ahora enfrentará al sorprendente Almería en Semifinales, equipo que ha dejado en el camino al Deportivo la Coruña.


