
Si yo fuera entrenador del Real Madrid, estaría pensando muy seriamente como enfrentar a un crecido Barcelona que ha clasificado a semifinales de la Champions League goleando al Arsenal inglés 4-1, demostrando que es el mejor equipo del mundo en la actualidad.
Estaría pensado como hacer para marcar a Lionel Messi que parece imparable, y que hacer tres, hasta cuatro goles por partido, se le ha vuelto costumbre.
En fin, el súper clásico español del próximo sábado estará para alquilar balcón, ya que el Real Madrid también tiene lo suyo, por algo lleva una cantidad importante de victorias consecutivas, y por algo tiene los mismo puntos del Barcelona (77).
Tal y como llegan los dos equipos al encuentro, me atrevería a decir que quien gane el partido, se lleva la liga, porque parece que en lo que resta del torneo no hay quien les haga frente a estos dos poderosos clubes.
Es hora que Cristiano Ronaldo, Kaká y compañía muestren de qué están hechos, plasmen en la cancha la jerarquía que poseen, y le brinden a su afición lo que seria la mayor alegría en varios años.


