El Barcelona es nuevamente líder, a la espera de lo que haga el jueves el Real Madrid, gracias a un triunfo muy trabajado contra el Osasuna (2-0), equipo que ha cuajado un gran partido, pero que se ha visto desbordado por los goles del sueco Zlatan Ibrahimovic y Bojan Krkic.
El conjunto azulgrana jugó uno de los partidos menos lucidos en esta temporada y ha tenido que echarle coraje y fuerza para doblegar a un Osasuna que hasta recibir el primer gol en el minuto 70 ha tenido controlado al equipo catalán.
El Barcelona se ha topado con un valiente Osasuna, que no sólo ha atado corto al conjunto de Pep Guardiola, sino que ha tenido claras ocasiones para marcar en el primer tiempo.
El juego barcelonista ha resultado decepcionante, sin ritmo alguno y agobiado en la zona de construcción hasta el punto de que ni el marfileño Touré Yayá, Sergio Busquets o Andrés Iniesta acabaron de centrar a su equipo y establecer el flujo correcto con el balón.
Con un juego ramplón y desconocido, el Barcelona fue sumando minutos hasta llegar a la media parte, mientras el equipo de José Antonio Camacho se sentía cada vez más cómodo, incluso con el balón bajo su control y sin pasar apuros.
Ya en el segundo tiempo Pedro Rodríguez entró al campo en sustitución de un flojo Henry y, lo más destacado por parte azulgrana, fue que el mensaje de Guardiola había calado; la pelota iba más rápida y por ello las acciones en la meta de Ricardo López empezaron a sucederse con cierta frecuencia.
Osasuna vio el cambio de ritmo de su rival y optó por un fútbol mucho más conservador, especialmente porque el Barça se le echó encima.
En el minuto 70 el malí Seydou Keita, que había entrado un minuto antes en lugar de un apagado Busquets, aviso con un gran remate y tres minutos después una acción bien trenzada por la banda llegó al brasileño Maxwell Scherrer, que centró a un desmarcado Ibrahimovic para que marcase gol (1-0).
Barcelona había hecho lo más difícil del trabajo, como era romper a un ordenado y seguro Osasuna, que aun así aumentó su presión para buscar el gol que se le resistía.
Sin embargo, el que volvió a marcar fue el Barça, gracias a una combinación entre Iniesta y Bojan (2-0), quien había entrado en el campo justo después del 1-0.



