España continúa sumando méritos y afirmando su favoritismo para el mundial Sudáfrica 2010, al vencer al seleccionado francés en el estadio Saint-Denis después de 42 años (2-0).
El dulce momento de España no tiene fin. Con el Mundial como el objetivo que consagre a la actual campeona de Europa, asaltó Saint-Denis para sacar a relucir las carencias de Francia. Clasificada para Sudáfrica con la polémica mano de Thierry Henry, la selección ‘blue’ no da síntomas de mejoría y Raymond Domenech sigue en el centro de la polémica.
Los hombres de Vicente Del Bosque fueron muy superiores a los de Domenech y, de hecho, superaron a sus rivales en casi todas las facetas del juego, llegando incluso a imposibilitarles desplegar su juego.
En una primera mitad mágica, España se adueñó del balón e impuso su criterio. El nombrado jugador del partido, David Villa, abrió el marcador, anotando su gol 36 en 55 partidos. Sergio Ramos cerró el triunfo al borde del descanso. La exhibición estaba firmada.
La afición francesa acabó rendida al fútbol de España, con “olés” desde la grada, aplausos a Andrés Iniesta, silbidos a Thierry Henry y pidiendo la dimisión de Domenech. Dos momentos opuestos a 99 días del inicio del Mundial 2010.




