En una jornada de amistosos internacionales, uno de los que más expectativa causó fue el partido entre Alemania y Argentina.
El seleccionado argentino de fútbol distó de ser una maravilla, pero a la reconocida calidad de sus individualidades le sumó orden y así superó a un siempre respetable elenco alemán por 1-0 en el colosal Allienz Arena, ante 70 mil espectadores.
El gol que terminó por ser decisivo lo consiguió Gonzalo Higuain, a los 44 minutos del primer tiempo.
El crack del Real Madrid enriqueció un contraataque con su idoneidad para resolver, ya que ganó espacio, eliminó la salida del arquero René Adler y estableció el 1-0 que fue de lo más justo.
El conjunto de Maradona supo acomodarse a un plan sencillo, sustentado en una doble línea de cuatro, y en los metros finales, cuando se presentó la situación, se apreció la capacidad de los jugadores argentinos que brillan en las grandes ligas del fútbol mundial.
En el balance Argentina supo hacer una diferencia, la administró y superó a un grande de visitante. Argentina aprobó el test y dejó ver progresos, como para esperar la Copa del Mundo con una mayor dosis de optimismo, tras el padecimiento en las Eliminatorias.



