
Manchester United continua con puntaje ideal en esta Champions League, y con un gol del ecuatoriano Antonio Valencia, consiguió su tercera victoria consecutiva en la fase de grupos de la UEFA Champions League ante un CSKA sin mordiente, al que controló prácticamente durante los 90 minutos de juego pese a que contaba con varias bajas importantes.
Fabio y Nani comenzaban a horadar la defensa del CSKA por la banda izquierda, mientras el ecuatoriano Valencia hacía lo propio por el otro extremo, sin embargos sus centros eran neutralizados por la poblada defensa del equipo ruso.
En el minuto 25, con un potente tiro desde treinta metros Scholes probó los reflejos de Akinfeev, disparo que el portero del CSKA desvío con dificultad a tiro de esquina.
Tres minutos después, Necid inquietaba a Van der Sar con un cabezazo que resultó flojo y que murió en las manos del portero del Manchester.
La escuadra de Ferguson controlaba con comodidad la marcha de las acciones, aunque no conseguía crear ocasiones claras de peligro para la portería defendida por Akinfeev.
El CSKA intentaba algunas acciones ofensivas, sobre todo por medio de Krasic, pero sin la agresividad y la precisión necesarias para hacer daño.
En la segunda parte, el Manchester consolidó su dominio y dejó clara su intención de hacerse con los tres puntos ante el equipo dueño de casa, dirigido por el técnico español Juande Ramos.
La primera oportunidad clara de gol del equipo inglés fue frustrada por una estirada extraordinaria de Akinfeev, quien en el m.60 despejó a un cabezazo envenenado de Nani.
Las líneas defensivas del CSKA comenzaban a hacer agua ante la presión de los visitantes.
Cuando faltaban cinco minutos del término del tiempo de reglamento, Valencia anotó para el Manchester con un tiro cruzado desde en vértice derecho del área pequeña que hizo inútiles los esfuerzos del portero del CSKA.
Los cambios ordenados por Juande no añadieron vocación ofensiva al CSKA, lo que permitió al Manchester llevarse tres puntos a casa sin un gasto excesivo.



