
Un partido vibrante se presentó en la última jornada del Calcio Italiano, demostrando que en el futbol todo es posible. Fiorentina, con una tripleta de Mutu remontó un 0-3 en contra frente a un Génova con jugó más de una hora con un hombre menos.
Fue un partido increíble, espectacular, apasionante, polémico y sumamente emotivo. El empate final, probablemente, no es un resultado que le rinde justicia a lo ocurrido en la cancha, pero le sumó el ulterior elemento de emoción a un encuentro inolvidable.
Al final fue 3 a 3, con una espectacular remontada de Fiorentina. En efecto, Genoa se adelantó con los goles de Thiago Motta, Raffaele Palladino y Diego Milito (de penal), pero los violetas igualaron con un triplete de Adrián Mutu, el primero de penal y el último cuando el tiempo de descuento ya se había acabado.
Genoa quedó muy enojado, es obvio, máxime porque había jugado por más de una hora y anotado dos goles en inferioridad numérica por la expulsión de Biava por doble amonestación (absurda: la segunda ni siquiera fue falta). Sin dudas, el equipo local fue muy superior y hubiera merecido el triunfo, mientras que el empate también fue causado por dos errores de Rubinho.



