Un Celtic muy desordenado no pasó del empate sin goles en Glasgow, frente al AaB danés, un equipo bastante limitado que jugó a la defensiva pero muy ordenado en todas sus lineas.
Un penalti fallado, que Zaza sacó con los pies de milagro, y un tiro alto de Samaras fueron las únicas oportunidades del Celtic en la primera parte, acorde con el pobre juego exhibido en ese período por los locales, lo que motivó algunos murmullos y pitos del siempre entusiasta público escocés al descanso.
El descontento de los aficionados era más que comprensible, ya que el escoces ofreció mucha falta de ideas y apenas puso en aprietos a su rival.
Al AaB llegó con una ordenada y poblada defensa y una presión fuerte a la hora de sacar el balón desde atrás para ahogar la poca creatividad de Celtic.




