Siguiendo con la perspectiva que este señor tiene puesta en el horizonte sobre sus ideas políticas, y como no, queriendo aplicarlas en el club que aún dirige (porque no le da la gana irse), Laporta ha protagonizado un episodio más de ese catalanismo rancio que más le caracteriza.
Según informa la Cadena COPE, el presidente del Barça se ha negado a que el equipo viajara en la aerolínea Air Berlín por el artículo que el presidente de la aerolínea escribió denunciando los excesos del gobierno de Baleares y en el cual decía que no era obligatorio el saber catalán para los trabajadores de esta empresa.
De esta forma, una vez más Laporta piensa en sí mismo y no en el club del cual es el máximo responsable, y una vez más demuestra que no sabe todavía donde ha de hacer política y donde dirigir un club.



