Grupo A: República Checa manda a la italiana

Escrito por: Angel Del Real

7 de Junio del 2008

ujfalusi 2 Grupo A: República Checa manda a la italiana

La República Checa dio hoy un paso de gigante al imponerse en el partido de inauguración de esta Eurocopa a la anfitriona, Suiza, por un tanto a cero. El gol, obra del jugador del Banik Ostrava griego Vaclav Svěrkoš, llegó en el minuto 65, en la única oportunidad de que dispuso el equipo de Brückner en todo el encuentro. Los suizos lo intentaron constantemente, pero fueron incapaces de superar a una segurísima defensa checa, liderada por Ujfalusi, y cuando lo hicieron toparon con Cech, inconmensurable. Las malas noticias para Suiza no se quedan sólo en la derrota ya que Alenxander Frei, su mejor artífice en ataque, se ha lesionado y parece que para largo.

Arranque poco espectacular
La primera parte transcurrió sin mucha historia. Era evidente que los dos equipos se habían estudiado casi desde el día del sorteo, y se dedicaron a no padecer ningún sobresalto. La República Checa, nada más sonar el silbato, ya mostró a todo el mundo cómo iba a afrontar el partido: esperar atrás, y al recuperar, pelotazo largo a Koller y que el gigantón haga lo que pueda.

En los primeros minutos, siempre dentro de un riesgo mínimo, eso sí, Suiza lo intentó algo más. A través de balones aéreos desde los laterales y algunas salidas rápidas, los de Kuhn dieron cierta sensación de peligro, aunque siempre bien desbaratada por una potente defensa checa, en la que Ujfalusi, el nuevo jugador del Atlético de Madrid, se estaba erigiendo en el verdadero líder. Reconvertido a central después de llevar dos años de lateral derecho en la Fiorentina, el checo demostró porqué le había querido media Europa hace pocos meses.

Después de dos ocasiones helvéticas mediante disparos desde fuera del área de Behrami y Frei, llegó la oportunidad más clara para los locales, precisamente en las botas de Frei. Balón largo desde atrás, error de la defensa checa, posiblemente el único que cometieron en todo el encuentro, y el jugador del Borussia Dortmund, sólo ante Cech, es incapaz de batir al guardameta del Chelsea, que demostró porqué está considerado uno de los mejores del mundo.

A partir de este momento, la República Checa se replegó aún más, y con unos suizos que tampoco querían correr riesgos, el partido se amilanó completamente, sin apenas centrocampismo, siendo las jugadas de ataque escasas y todas provenientes de pelotazos de la defensa al ataque.

Frei abandona entre lágrimas
Justo al borde del descanso, Sebastian Frei, el único peligro de la selección helvética, sufría un golpe de Grygera que le dejaba aniquilado sobre el terreno de juego. Al levantarse, la imagen del jugador fue desoladora, totalmente desencajado y en un mar de lágrimas, quizá consciente de que ese golpe le iba a cerrar de un portazo el sueño para el que había estado esperando tanto tiempo. El delantero tuvo que ser sustituido por Yakin, y su imagen abandonando el terreno de juego entre sollozos será ya una de las más recordadas de esta Eurocopa.

Arreón suizo en la segunda parte
Los primeros minutos de la segunda mitad fueron de claro dominio helvético. Los de Kuhn parecía que habían salido espoleados por la lesión de Frei, y se querían demostrar a sí mismos que no sólo su estrella era capaz de marcar. Nada más lejos de la realidad. Pese a la buena predisposición, las ocasiones de Yakin o de Magnin no es que fueran muy claras, y apenas inquietaron a Petr Cech, muy seguro durante toda la noche.

A los 10 minutos el seleccionador checo, viendo lo que estaba sucediendo en el terreno de juego, ejecutó un cambio cuando menos sorprendente, probablemente criticable, pero de irrefutable valor; borró del campo a Koller, el único checo que estaba creando algo de peligro, e introdujo en su lugar a Sverkos, un segundo punta. Nadie podía imaginar que poco después éste se convertiría en el héroe.

A partir de ese cambio, y una vez a calmado el chaparrón suizo, el partido volvió a la tónica monótona de la primera parte, aunque si había algún equipo que buscaba el gol ese era Suiza, como se demostró en el minuto 65, cuando un cabezazo de Yakin estuvo a punto de sorprender a Cech. Pero segundos después, y cuando menos se esperaba, llegó el tanto de los checos. Jankulovski, el encargado de ejecutar todas las lanzamientos a balón parado, botaba un córner que era mal despejado por la defensa suiza; el balón lo recogía Polak que, de cabeza, dejaba un balón en bandeja a Sverkos quien, aprovechando una mala salida de la defensa, se quedaba completamente sólo delante de Benaglio. El recién incorporado no tuvo que hacer más que empujar el balón para lograr el 0-1 a la postre definitivo.

Reacción suiza
El primero en reaccionar en el bando helvético fue su entrenador, quien fue sustituyendo a defensas por jugadores mucho más ofensivos. Pero poco se podía hacer frente a un equipo que, si hasta ahora había jugado a la defensiva, después del gol se había colgado literalmente del larguero, jugando con todos los hombres por detrás del balón, sin ningún delantero.

Pero por si la injusta situación del momento fuera poco, se demostró que hoy los dioses no estaban con los suizos. Barnetta recogió un balón en la frontal, proveniente de una mano dentro del área de Ufjalusi y su consiguiente penalti no pitado, y enganchó un zarpazo que detuvo espléndidamente Cech; el rechace, corto, llegó a las botas de Vonlanthen, uno de los hombres de refresco de Kuhn, pero su disparo se estrelló en el larguero. Los suizos reclamaron penalti en esa jugada, y con razón, pero por una vez los árbitros no barrieron para casa en una gran cita. Poco más iba a acontecer en el encuentro, con una Suiza que no se acabó de encontrar a sí misma, y una República Checa que se defendió con uñas y dientes.

El partido, cómo no, iba a finalizar con un corte de Ufjalusi. Y es que esta tarde se notó, y mucho, la escuela italiana de este equipo, no en vano los cuatro defensas juegan actualmente en el calcio. Los checos rentabilizaron como pocas veces la única ocasión lograda. Pocas veces un equipo consiguió tanto con tan poco.

0 – Suiza: Benaglio; Lichtesteiner (Vonlanthen, m.75), Müller, Senderos, Magnin, Inler, Gelson Fernandes, Behrami (Derdiyok, m.84), Barnetta, Frei (Yakin, m.46) y Streller.
1 – República Checa: Cech; Grygera, Ujfalusi, Rozehnal, Jankulowski, Galásek, Polák, Jarolím (Kovác, m.87), Sionko (Vlcek, m.84), Plasil y Koller (Sverkos, m.56).
Gol: 0-1, m. 71: Sverkos.
Árbitro: Roberto Rosetti (ITA). Mostró cartulina amarilla a Magnin (m.59), Vonlanthen (m.76) y a Barnetta (m.90+4).
El crack
Tomáš Ujfaluši. El ex de la Fiorentina y reciente fichaje del Atlético se mostró intratable en defensa y frenó, tanto por arriba como por abajo, todas las intentonas de los suizos.

El gafe
Alexander Frei. El delantero suizo estaba realizando un partido aceptable, pero en el minuto 44 recibió un golpe tras un choque con Grygera que le puede hacer perderse el resto de la Eurocopa.

El bluff
Gelson Fernandes. El centrocampista del Manchester City no dio pie con bola en todo el partido y fue un desastre en la consistencia y en la creación.


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