Un equipo no debe vivir de un único jugador; una selección, todavía menos. Eso es una regla en el fútbol. Pero si a esa selección y a ese jugador les ponemos los nombres de Croacia y Eduardo da Silva, la regla se rompe. El delantero nacido en Brasil había desplegado un juego fantástico con `los fieros´, anotando diez tantos en once partidos, y con su equipo, el Arsenal, se acababa de consolidar en el once inicial, convirtiéndose en uno de los mejores; sin embargo, una lesión a mediados de febrero tras una criminal entrada del jugador del Birmingham Taylor le “expulsaba” de los terrenos de juego para muchos meses, demasiados.
Con todo, Croacia había logrado el billete para la Eurocopa de una forma magistral. En un grupo realmente duro, con Rusia, Inglaterra e Israel, lograron el primer puesto con relativa facilidad, aventajando en cinco puntos al segundo, Rusia. Pero por si fuera poco, los croatas iban a dar la verdadera machada. Ya clasificados, llegaban a Londres para enfrentarse a una selección inglesa que necesitaba la victoria para clasificarse; con una lección magistral, lograban la victoria por 2-3, dejando a una de los equipos más potentes fuera de la Eurocopa.
En Austria, Croacia quiere demostrar que la nueva hornada de talentos ya está preparada para una gran cita. Con un buen portero como es Pletikosa, posee también una defensa muy experimentada, cimentada en los veteranos Simic, del Milán, y Robert Kovac, actualmente en el Borussia Dortmund y que es todo un mito en el país balcánico, muy bien acompañados ambos por Corluka y Simunic.
En el mediocampo croata predomina la calidad por encima de todo. Luka Modric, reciente fichaje del Tottenham y uno de los jugadores con más futuro en el panorama europeo, llevará la batuta perfectamente secundado por Niko Kovac, quien se encargará del trabajo sucio.
Nico Krancjar, un excelente jugador aunque algo irregular, tendrá la complicada tarea de hacer olvidar a Eduardo en las labores de enganche entre el centro del campo y la delantera. El jugador del Portsmouth tiene una calidad envidiable, pero su pegada no es la misma que la del jugador del Arsenal. En la banda, muchas opciones para Slaven Bilic; Leko, Rakitic, Srna o Pranjic se disputarán dos puestos importantes para un equipo que quiere jugar al ataque.
Y arriba, la gran incógnita. Un jugador debería ser indiscutible, el delantero del Werder Bremen Ivan Klasnic, pero después de que una enfermedad le haya dejado en blanco toda una temporada, hay una gran incertidumbre sobre cómo llegará a Austria. También Budan, jugador del Parma, ha pasado mucho tiempo lesionado, con lo que todo indica que el jugador del Hamburgo Ivica Olic será el titular. Sus goles en los últimos meses le han permitido no ser cuestionado en esa posición.
Porteros: Stipe Pletikosa (Spartak Moscú), Vedran Runje (Lens) y Mario Galinovic (Panathinaikos)
Defensas: Robert Kovac (Borussia Dortmund), Dario Simic (Milan), Danijel Pranjic (Heerenveen), Dario Knezevic (Livorno), Josip Simunic (Hertha), Hrvoje Vejic (Tomsk), Vedran Corluka (Manchester City) y Nikola Pokrivac (Monaco)
Centrocampistas: Niko Kranjcar (Portsmouth), Luka Modric (Dinamo Zagreb), Ivan Rakitic (Schalke 04), Niko Kovac (Red Bull Salzburgo), Jerko Leko (Monaco), Darijo Srna (Shakhtar) y Ognjen Vukojevic (Dinamo Z.)
Delanteros: Mladen Petric (Borussia Dortmund), Ivica Olic (Hamburgo), Ivan Klasnic (Werder Bremen), Igor Budan (Parma) y Nikola Kalinic (Hajduk Split)
En un grupo donde se encuentran Polonia y Austria, Croacia no debería pasar apuros para clasificarse. Sin embargo, el mazazo de la lesión de Eduardo, ya no sólo en el juego del equipo, sino también en el plano moral, puede mermar mucho las capacidades croatas.




