El presidente del Sevilla Jose María Del Nido sigue en su línea de creerse el rey del mambo, de ser el que hace y deshace en el fútbol español aprovechando que ahora el Sevilla es un club puntero no sólo en territorio nacional, sino fuera de nuestras fronteras. Después de cerrar la puerta a la salida de Dani Alves con malas artes, prometiendo negociar con el club que pagara más de cierta cantidad y luego faltando a esa promesa, ahora en un ejercicio de cinismo en grado sumo, le pide a la afición “cariño” para el jugador, consciente de lo importante que puede ser el lateral para el equipo si consigue obligarle a quedarse, porque el brasileño ya ha dicho por activa y por pasiva que se quiere ir. No puede acabar bien, lo que pasa es que Del Nido se cree que el Sevilla es su cortijo y actúa en plan cacique de pueblo en donde se hace lo que él dice se quiera o no.




