
Berlusconi parece haber recuperado la cordura y ha dejado atrás su deseo de fichar a Ronaldinho porque sabe que no le va a salir barato precisamente. Probablemente también haya ayudado Kaká con sus declaraciones desde la concentración brasileña: “No voy a ir al Real Madrid y Ronaldinho no irá al Milan“, muy tajante, sí señor.
Pues lo dicho, el Milan tiene nuevos objetivos: Eto’o y Emerson. Creo que está más que claro cuál es el fichaje más fácil de los dos: Emerson. El Real Madrid está más que dispuesto a deshacerse de uno de los peores fichajes del año pese a que su final de temporada es más que aceptable y hasta incluso se ha reconciliado con la afición.
Sus treinta años y su gran periodo de adaptación son los principales factores por los que el Real Madrid vería con buenos ojos su venta, además que podría cubrir su plaza con algún jugador joven que pudiese ser el suplente de Diarra, porque dudo muchísimo que Schuster jugase nuevamente con dos pivotes defensivos.
En cuanto a Eto’o la situación es más complicada porque seguro que el Barcelona querrá sacar tajada por él y no es para menos. Eto’o se ha dedicado todo el año a airear los trapos sucios del vestuario “Mi mejor amigo es el utillero”, sólo faltó el utillero en rueda de prensa diciendo “Ningún jugador me habla, el único Jorquera“.
Un jugador tan “conflictivo” es motivo de venta, pero, ¿realmente es conflictivo? Para mí sólo ha denunciado lo que se ve en ese vestuario, que no es nada precisamente bueno. En cualquier caso, si el Barcelona decide despredenderse de Eto’o se estaría desprendiendo de uno de los mejores delanteros del mundo y dejaría un puesto muy difícil de suplir.



