
Fernando Torres es uno de los culebrones típicos del verano. Desde que apareció en el mundo del fútbol de primer nivel, todos los años se especula sobre su posible salida del Atlético de Madrid (normal, porque casi 10 años sin ir a Europa es algo difícil de soportar para un equipo de la clase del Atlético) y al final año tras año siempre se queda en el equipo. Es un jugador que no deja indiferente a nadie: unos piensan que es uno de los mejores de España, mientras que otros creen que está sobrevalorado y que nunca pasará de ser una eterna promesa.
A pesar de que cada vez son más los que piensan que nunca llegará a ser un grande del mundo del fútbol, todos los años aparecen supuestas superofertas por su fichaje. Como no, la mayoría de ellas provienen del fútbol inglés. Para no cambiar la tradición, este año ya han comenzado a salir las primeras, y aunque dudo que sean ciertas, la verdad es que las cantidades barajadas marean bastante: 40 millones de euros más Saha, eso es lo que parece que está dispuesto a ofrecer el Manchester United por hacerse con sus servicios. A mi la verdad me parece una barbaridad, de ser cierta esta noticia yo lo vendería con los ojos cerrados. Pero como



