Hace dos años, el As acuñó el término “galáctico” en referencia a los sonados fichajes del entonces presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. Primero fue Figo, luego Zidane, después Ronaldo y el último Beckham. Los galácticos consiguieron una Champions y dos Ligas. Pero lo más importante fue que marcaron una época, y a muchos les recordó los tiempos de Di Stéfano, Gento, Amancio… un equipo con un elenco de estrellas incomparable. Pero la galaxia tornaba a su fin. La derrota frente al Zaragoza en la final de la Copa fue el punto de partida. Aquella Liga, en la que era líder indiscutible, la perdió en favor del Valencia, e incluso el Barça, que se ahogaba en la mitad de la tabla le acabó adelantando. El equipo de Queiroz había tocado fondo, y ahí se mantuvo hasta la dimisión de Florentino y la llegada de Calderón, habiéndose liberado del lastre galáctico.
Cuando el Madrid estelar murió, nació un nuevo Barça. Joven, con ilusión y un juego muy bonito. Capitaneados por Ronaldinho, los azulgrana arrollaban al que se ponía por delante. Eto’o, Deco, Puyol, Márquez o Messi eran los acompañantes perfectos para los de Rijkaard, que ya no eran una sorpresa e iban camino de convertirse en el mejor Barça de la historia.
Y lo hicieron. La temporada 2005/2006 resultó la mejor para el Barça, campaña en la que consiguieron ganar tanto la Liga como la Copa de Europa, practicando un fútbol sin igual en el viejo continente. Y Ronaldinho era el mejor, y nadie lo discutía.
Esta temporada el Gaucho se ha perdido la friolera de 87 entrenamientos (información facilitada en Carrusel Deportivo) y así le va, tanto a él como a su equipo. Siendo el mejor equipo de la Liga, tiene delito que no saquen 20 puntos a sus competidores, más irregulares que otra cosa. Cuando no pincha uno pincha el otro, cosa por otro lado normal dado el juego que vienen practicando los últimos partidos tanto Madrid, como Valencia como Sevilla (en Liga, porque en Champions y UEFA tanto Valencia como Sevilla han cumplido).
¿Que Ronaldinho no entrene es síntoma de “galactitis”? Según el Barça, está con amigdalitis, y yo me lo creo, pero ¿y el resto de entrenamientos? Si ha tenido más fiebre que el resto de sus compañeros juntos…
En fin, la clave para que el Barça vuelva por sus fueros es la unión del vestuario, pero si su capitán se baja del barco, puede que se convierta en un Titanic que choque contra un iceberg blanco, blanco…



Pingback: www.salymarca.com
Pingback: meneame.net